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El Tiempo en Segorbe. Predicción

El Tiempo en Segorbe

domingo, 1 de mayo de 2011

Entre avatares y soliloquios




Estos días, con el tiempo un  tanto revuelto,  me obligan a retreparme aún más en mi sillón, almáciga de elucubraciones y sueños. Sentado, mis pensamientos  vagan entre un analgésico mar  de soliloquios y cosas mías. Este blog me anima mucho; es el escaparate donde alumbran lo mejor de mis frutos en ese huerto donde me muevo entre aspiraciones y deseos. Atrás queda una de mis máximas aspiraciones, la publicación de un libro que escribí con mucho amor a mi comarca y donde sus gentes me entregaron todo su ejemplar sentido de la colaboración. Esas fiestas, queridas fiestas de mi comarca, están escritas, pero reposan indefinidamente en un cajón de mi despacho para nada.

Hay hábitos que siguen,  aunque los años traspongan los umbrales de las décadas. Lo de hacer cada semana la primitiva, con un impenitente anhelo de que me toque un buen pellizco de euros y me lance, aún a tiempo, a la aventura viajera, o poder comprarme un apartamento en mi Pirineo soñado y que cada día me salude con mis paseos.

Qué…¿ te llevo al Pirineo?, me dijo hace pocos días un amigo. ¿Para qué? Le contesté. Para hacer  únicamente dos salidas septuagenarias me quedo en mi tierra, donde aún tengo la esperanza de seguir cansando aún más a mis piernas cansadas ¡benditas ellas! Con alguna ascensión, sí,  repujado por los sentimientos más profundos entre el silencio y la venturosa libertad de degustar el encanto de las alturas.

Cuando uno ya se ha hecho mayor parece que los recuerdos se avivan y alguna lágrima se desliza por las mejillas al rememorar imágenes grandiosas, estelares, entre auroras y puestas de sol. Mi alma, al igual que decía mi admirado Unamuno, se ha puesto muchas veces “en mangas de camisa”, para gozar de la belleza.

Mirar, huyo de muchas cosas que la ciudad tiene o padece. No puedo soportar las ideas “domingadas” y dominatrices de muchos, ni las supersticiones,  ni el deterioro que se vive; ni las mentiras y las falsedades y ni los 7 pecados capitales de los españoles.

Encuentro un gran alivio a mi edad degustando  ese inveterado sentimiento de libertad que me proporciona la naturaleza. El hacer lo que me gusta, solo o acompañado. La serenidad y el equilibrio son suficientes para seguir avanzando por los duros senderos de la vida moderna.

Yo les diría a muchos políticos que degusten de vez en cuando de la serenidad de las montañas. Seguro que muchos problemas serían más fáciles de resolverse que a la luz que proporciona un despacho decorado artificialmente. Pero tienen que ser espectadores que sepan ver las gracias y los dones de la vida natural. Porque ese sentimiento ha de estar prendido firmemente en el corazón, no con imperdibles innecesarios.

Como dijo Sooniker la felicidad de cada uno reside “en andar lentamente, hacia el origen”. Nuestra vida es un camino que nos conduce al lugar que cada uno tiene destinado.  Es una mística, no virtual, sino real. Llena de formación y equilibrio emocional.

Leí en un libro que “cada paso del camino nos acerca lentamente a nosotros mismos, al fondo de nuestro ser”. Cuantos caminos tendrían que andar algunos  personajes ensimismados en la egolatría  que se deslizan cada día en las páginas de los periódicos. Muchos.

Sigo retrepado en mi sillón. Los cristales de las ventanas van llenándose de lágrimas de lluvia. Escribo estas notas en unas horas vespertinas. No quisiera que los años que me esperan, si son algunos, me sacaran fuera de mi marcado camino. Tengo la esperanza depositada en el equilibrio. Y con ese equilibrio hacer feliz a mi familia y a mis amigos.



32 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Buenos días caminante, peregrino de la naturaleza, de sus montañas y paisajes, que con tus escritos nos haces gozar aunque sea con la imaginación de lo bueno, lo bello, lo auténtico con que nos regala nuestra Madre Tierra.

Fíjate hasta hoy domingo he madrugado, para tener tiempo de leer, escribir y sentirme acompañada por estas personas que escriben cosas tan bellas, a veces tristes, otras positivas, otras negativas, pero que dejan sus sentimientos en este ciberespacio.

Y cada minuto y segundo del día para mi es aprovechable.

Contínua Luis, escribiendo para que compartamos los bellos escritos de este Soñador en Las cumbres.

Hoy de día de la madre, no nos olvidemas de esta otra Madre que el Señor creó, nuestra Madre Tierra.

Perdóname soy una "rollista".

Besos, Montserrat

OZNA-OZNA dijo...

muchisimas gracias amigo por concedernos el honor de navegar por tus bellisimas letras, un besin muy muy grande de esta asturiana.

Juan Carlos dijo...

Todos hemos pasado por momentos de esos que nos paralizan pero siempre, con todas las adversidades que se pongan en medio, hay que mirar hacia adelante y pensar que todavía nos queda algo nuevo y bueno que hacer, que no todo termina y ya lo que hacemos es solo una repetición.

La foto muy bonita.

Un abrazo.

Princesa115 dijo...

Hola Luis
Me llenas de sentimientos cuando te leo, a veces recorro contigo esas rutas para mi totalmente desconocidas y que gracias a tus palabras e imágenes voy conociendo. Pero hoy me llenas de ternura, de sensibilidad al leerte, un sentimiento de nostalgia inundan tus letras. No sé si estoy en lo cierto o es que quizás esté un poco nostálgica yo.
Nunca dejes de recorrer esos caminos que tanta falta te hacen, no dejes de tener ilusiones, aunque sea esa casita en los Pirineos, y nunca dejes de ser como eres porque gracias a ti muchos de nosotros podemos recorrer virtualmente esos senderos.
Muchas gracias Luis.

Un abrazo cordial

Mª Angeles y Jose dijo...

Hola Luis!

Sabes lo que mas te deseo?

Que tu vida sea larga y que hasta el final del camino puedas seguir siempre disfrutando de la montaña.

Se muy feliz y los tuyos te lo agradeceran.

Besazos.

besazos

Marisa dijo...

Nunca he leído un soliloquio tan entrañable y tierno hacia el caminante, la naturaleza y la fusión de ambos.
"Cada paso del camino nos acerca lentamente a nosotros mismos"...Cuánta verdad y cordura conlleva esta reflexión e, inevitablemente me llevo a los conocidos versos de Machado:

Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.

Mi cariño, Luis.
Buen domingo.

bixen dijo...

¡Chapó!

JOSEP MARIA -TIVI- dijo...

Grandes palabras con las que nos ilustras, al igual que las fotografías que las acompañan.

Jota Ele dijo...

¿Sabes, Luis? Me han emocionado mucho tus bellas palabras. Desprenden ese equilibrio espiritual, esa armonía, esa serenidad que te acompaña.

Sin embargo, noto cierta melancolía, cierta tristeza y cierta resignación ante el hecho evidente de haber llegado a una edad.

Desconozco si hay algo más detrás de tu bellísima entrada y me libraré muy mucho siquiera indagar en tu intimidad.

Pero, ser septuagenario no es un lastre. Más bien diría yo que es un título que está al alcance de pocas personas. Tiene la vejez, (¿para qué vamos a utilizar eufemismos?), muchas cosas buenas. Por ejemplo, la experiencia que, por muchos títulos universitarios que se atesoren, no es superada por ningún otro conocimiento. Ésto es algo que a los jóvenes les cuesta comprender y sólo serán conscientes cuando alcancen esa vejez. La sabiduría que da la vida y no los estudios por muy vastos que sean. Y, naturalmente, esa serenidad de la que tu haces gala.

La vida es inútil sin sueños. Así que, sigue soñando, sigue teniendo esa esperanza en tu corazón y en tu mente, querido amigo y se cumplirán.

Sigue en pie ese viaje a los Pirineos contigo. Espero poder hacerlo realidad en un espacio breve de tiempo. No sería un favor, más bien, el favor sería por tu parte. Así aprendería de esa sabiduría tuya y compartiría contigo el amor por la naturaleza y la montaña.

No se trata de emular a César Pérez de Tudela, tampoco yo estoy para esos trotes, no creas. El objetivo es ver, admirar y comprender la grandeza de Dios para alcanzar la paz.

¿Me explico?

Un gran abrazo.

Luis G. dijo...

Gracias, AMIG@S.

Luis G. dijo...

Gracias, JOTA ELE. Hace dos años se inició otra etapa en mi vida. La montaña -mis benditas montañas- tras la familia, es lo primero. Pero a veces, adentrado en el generoso abrazo de ella, desfilan por el recuerdo imágenes inolvidables, recientes y lejanas, con amigos, solo y con la familia. Y son imágenes irisadas e irrepetibles, que me emocionan mucho. Ahora quiero transmitir para quienes gozan de esta afición que nació en mi hace unos 50 años, la escuela que es la naturaleza. Gracias por tu generoso apoyo. En efecto, la naturaleza está ahí para alcanzar la paz. Bendita frase, donde la práctica de este deporte no necesita de malabarismos para gozar de él.

Recibe un fuerte abrazo,

Luis.

*Luna dijo...

Muy hermoso unas bellas palalbras que me emocionaron me dieron paz gracias por ello
un beso

Catarina dijo...

La paz y la serenidad la lleva uno dentro y con lo que cuesta trabajarla, ahora mereces disfrutarla...que tengas un buen disfrute Luis.

Pakiba dijo...

Hola Luis como ya es muy tarde, solamente darte las gracias por todo lo bello que nos enseñas y gracias por tus deseos de felicidad para todas las madres.

Un abrazo.

Vittese dijo...

Leyendo tu texto de hoy me da por reflexionar en silencio, aprender, pensar, recargar baterías, mirar hacia adelante sin perder de vista el pasado, valorar, y tantas otras cosas. Qué importante darse un momento para verse a uno mismo...
Saludos.

Paco Sales dijo...

Te queda muchisimo camino y montañas a las que subir y deleitarnos con tus buenas fotografías que haces en tus salidas amigo Luís, un día de sillón también cae bien al cuerpo, un fuerte abrazo amigo mío

Cabopá dijo...

Luis, gracias por asomarte a mi ventana, es un placer.
Los blogs con este tipo de plantilla,la que tu tienes, se me resisten. No puedo leer,la página sube y baja como una montaña rusa..
¡Me emborrachan ! sin haberme tomado un trago..
He dado la vuelta y por aquí ando dejándote estas letricas... Creo que te conozco desde hace tiempo cuando tu blog era de otra forma..
Te hablé de unos amigos de Benicasin y lo que me gusta la costa del azhar, la montaña la conozco menos, nada.
Besicos murcianos.

Luis G. dijo...

Amiga Cabopá, que alegría me ha dado recibir tu comentario. No sabía ese sube y baja del blog. Cuanto lo siento.

Gracias por tus letricas. Benicasim me encanta, su vía verde, su naturaleza, sus playas... Pienso volver para recibir aporte de brisas marinas...

Un beso,

Luis.

GUSPLANET dijo...

Hola Luis!
Como siempre, amigo, me resulta una inspiración muy grande leer tus escritos, tú pones en palabras y con tanto sentimiento y juesteza, situaciones que en éste mundo que avanza tan rápido, tal vez se ha perdido ... pero claro, como tú sabes, es en las pequeñas cosas cotidianas donde uno encuentra el sosego.
Y es en las montañas donde uno encuentra ése refugio ...

Recibe un fuerte abrazo y mi eterna gratitud por tú amabilidad hacia mis reportajes, sabes que tús palabras me dan alegría y me 'incitan' a re-leer lo que escribo antes de enseñártelo.

GUSPLANET

fosi dijo...

-Que degusten la serenidad de las montañas-.Me ha encantado,por cierto,lo del libro no creo que haya sido para nada.
Un abrazo.

La abuela frescotona dijo...

COMO TE ENTIENDO AMIGO MIO...
COMO SABES, YA ME TOCÓ ABANDONAR MIS MONTAÑAS AMADAS, YA EL DESTINO IRÁ ABRIENDO NUEVAS PUERTAS DE ADMIRACIÓN, PARA QUE CAMINES Y NOS CUENTES. TE ABRAZO

Rosa Cáceres dijo...

Una entrada verdaderamente trascendente. En la introspección, que nos muestras generosamente, se adivina una melancolía entreverada de decisiones vitales, quizás el adios a ciertas ilusiones, como la casa en los Pirineos...y cree que te comprendo perfectamente, pues comparto estados de ánimo similares.
Al fin toda existencia es un viaje al interior de uno mismo.
Hoy te muestras algo unamuniano, existencial, cercano a ese "Me duele España" que dijo el rector de la Universidad de Salamanca (Salamanca, Salamanca/ académica palanca, dijo también...es inevitable que lo trascendente nos hunda en hondas meditaciones, pero ese sillón puede ser tabla de salvación. Te recuerdo los versos de Jorge Guillén, que cito de memoria:
"Beato sillón, tu esencia/ corrobora la presencia/ de la vaga intermitencia/ de tu invocación en masa/ a la memoria...)
Un saludo

Luis G. dijo...

Así es, estimada Rosa.

Así es estimados amig@s.

Abrazos,

Luis.

Abi E. dijo...

Hola Luis, desde luego encontrar el equilibrio es tarea dificil, peor no por eso hay que dejar de intentarlo para como muy bien dices tratar de contentara familiares y amigos.
Los días grises y lluviosos... no se porque pero animan mas a escribir y a ser mas profundo, aunque tu no lo necesitas en niguno de los casos.

Un abrazo

Rosario Ruiz de Almodóvar Rivera dijo...

Luis, hoy has sido más generoso con la escritura, pues gracias a las lágrimas de lluvia te has quedado en el sillón y has escrito con el alma.
Un abrazo fuerte.

Rayén dijo...

Luis:

Has escrito con el corazón estas líneas.Lo sé porque se nota el amor que sientes por la naturaleza, por la belleza y la armonía, que ella nos regala.
Se necesitan más personas como tu, que enseñen a valorar la Madre Tierra.

Muchos saludos y hasta pronto!!
En un rinconcito especial hay algo para ti, amigo.

Wersemei dijo...

Solo una gran persona llena de sensibilidad ha podido escribir esas palabras. Tu reflexión es la de muchos que hemos llegado a esa edad en que tienes tiempo de pensar en la realidad de la vida, en lo que deseábamos hacer y no pudimos pero, ¿sabes?...nunca es tarde, tu libro puede llegar a publicarse, tus ilusiones pueden llegar a cumplirse aunque pienses que ya es tarde. No se pierde la esperanza por tener más edad, la felicidad y el sosiego nos llega en el momento más inesperado. Lo que no estoy segura de que se cumpla es que los políticos sepan apreciar lo que la Naturaleza les puede enseñar.
Un abrazo amigo Luis y gracias por tus palabras de aliento en mi blog.

Ángel dijo...

El camino todavía es largo y seguro que lleno de satisfacciones, no lo dudes ni por un momento.
Pero estoy contigo, tal vez la receta a los males que nos aquejan (y me refiero de esta humanidad de recién iniciado el siglo XXI), sea la vuelta a los orígenes, la búsqueda de un sentido filosófico vital en armonía con la naturaleza y con nosotros mismos. Tan difícil parece en estos momentos. Pero la perspectiva histórica nos habla de lo contrario, sin duda.
Un abrazo

Ángel dijo...

El camino todavía es largo y seguro que lleno de satisfacciones, no lo dudes ni por un momento Luís.
Pero estoy contigo, tal vez la receta a los males que nos aquejan (y me refiero de esta humanidad de recién iniciado el siglo XXI), sea la vuelta a los orígenes, la búsqueda de un sentido filosófico vital en armonía con la naturaleza y con nosotros mismos. Tan difícil parece en estos momentos. Pero la perspectiva histórica nos habla de lo contrario, sin duda.
Un abrazo y mucho ánimo

Estrella Altair dijo...

Gracias por este escrito que nos dejas, lleno de sinceridad y de experiencia y serenidad.

me ha gustado mucho es bello y se sienta una muy a gusto en esa naturaleza que tu tanto amas y que yo adoro

y sé que es lo que recomiendas..y sé tambien de esas maneras adomingadas, que no me gustan nada tampoco a mi.

Ha sido un placer leerte este post de tu corazón.

Un beso

Jan Puerta dijo...

Que gran reflexión.
Un abrazo

Nordis dijo...

Very nice photos and you have a very beautiful blog. Greetings Nordis