GENEROSOS AMIGOS QUE ME SIGUEN

domingo 12 de febrero de 2012

¡Córcholis! con las cuestas



Espadán mantiene su arrogancia de alta sierra incluso cuando desprende sus cotas menores en busca del mar. Como 5 esforzados cicerones de sus rutas, nos encaminamos en una mañana fría pero muy luminosa hacia los cordales de Romeu. Primeros pasos por una urbanización. Seguimos las señales del PR. Nos conducen por caminos, ribeteando pinadas colmadas de primores vegetales.

-Vaya cuestas, amigos.

Y es que,  aún  que andemos por caminos, las cuestas son empinadísimas.

-Pues vaya con la sierra. Tiene una arrogancia por estos contornos, que ya, ya…

Vaya que sí. Coronamos una cuesta. Pero viene otra. Así hasta llegar al Alto de  Romeu (344 m.). Las vistas son preciosas, entre una atmósfera centelleante y helada. Contemplamos espacios de la sierra que nos recuerdan otras andanzas. Cerca queda el mar, envuelto en velos y fantasías cromáticas, con el anchuroso tapiz de los naranjales con su temple oscuro, salpicado de multitud de caseríos.

Y ahora a descender. Lo hacemos por un  sendero que se dibuja estoicamente sobre el terreno. Con verdadera delectación lo bajamos. Reviste la sierra retablos pinariegos que cubren  acroterios naturales, salpicando  de extensos rodales la tierra rojiza. Se perfilan a lo lejos las siguientes cotas como dos piramidión. Para ellas vamos.

Los parajes son preciosos. La senda muy bordada. Y llegamos al alto de la Cruz de Quart, con su vértice geodésico. Nos hacemos la foto  del grupo y escogemos un  rincón rocoso recostado por el sol para almorzar. Nos faltaron las exquisiteces de los amigos que no han venido a  esta ruta, pero damos buena cuenta de lo que aportamos cada uno, todo muy sabroso y tentador.

Y charla va y charla viene bajamos por otro sendero para llegar a un poste indicativo de la ruta. La seguimos hacia la Font de la Rivera. Y en este punto cogemos el Camí del Corretger. Otra subida endiablada. Pero…

¿Puedo hacerle una foto?

Y me dice que sí. La joven caballista pasea con su caballo blanco. Su estampa embellece el paisaje, entre pinos y naranjos.

-Gracias.

Siempre hay gente amable por el camino.

Coronamos la cuesta y descendemos por otro camino forestal. Las pinadas hacen acogedora  la andadura.

Y entre charlas divertidas arribamos a la urbanización de los Bonilles y al punto de partida.

-Vaya ruta más guapa, nos dice Angel.

Y tomamos la dirección hacia la Pinada de Gilet. Cogemos la carreterita que nos lleva a Petrés. Y nos metemos en el pueblo. Y hacemos turismo.

-¡Que por esta calle no salimos a la carretera!

Pasamos por la plaza de la iglesia. Y por una callecita estrecha salimos a la carretera.

Los bancales de naranjos parecían sonreírnos con sus esféricos  frutos. Aún  no era la una de la tarde.

Senderistas: Angel, Juan, Martín, Manolo y Luis.


Gracias a todos por vuestra compañía.












viernes 10 de febrero de 2012

Un camino sin final.




Estos días he hallado en el baúl de mis recuerdos un conjunto de fotos de los años que fui corredor popular. Deportivamente la década de los 90 significó  mucho para mí, como corredor y montañero.

Disfruté mucho participando en las carreras, mostrando por la geografía valenciana la vinculación a mi club, el Saltamontes, del que sigo siendo socio.

El 8 de marzo de 1992 corrí la primera media marathón de Segorbe. Con un entrenamiento exhaustivo, acorde a mis posibilidades físicas, participé con mis amigos del club en más de 300 carreras durante ocho años.

Fueron años, asimismo, de mi pasión por los tresmiles del Pirineo, entre otras cumbres menores. La acumulación de vivencias fue numerosa. Viví con plenitud las experiencias  de las carreras y de la montaña.

Hoy sigo disfrutando solo de la montaña. Pero es suficiente para vivir a gusto. Lo hago por la amistad, pero también porque junto a ella encontramos momentos de paz, goce, alegría y belleza. Y todas estas vivencias se enriquecen solo en aquellos que las buscan. No vale ser inconstantes. Ese terreno de libertad en que nos movemos nos ayuda en muchas cosas. Interpretando a la montaña, amando a la naturaleza,  se comprende y se ama al prójimo, al ser humano.

Mis carreras fraternales quedaron atrás. Son recuerdos lejanos. Pero vivo el presente. Y el presente está fijado vivamente en el montañismo. Y hacia él voy siempre, sin saber hasta cuando,  deseando que las puertas de la naturaleza sigan abiertas  siempre,  para que mi vida penetre en ellas buscando un camino sin…. final !!!

jueves 9 de febrero de 2012

ME VOY...




Me voy con el alma prendida por el desengaño, que  arrastra el agua río abajo, hasta perderse en ese mar que cobijó palabras de ilusión y estima. La vida está sembrada de escollos, de aviesos brochazos que ocultan palabras nobles. Mi alma está desarbolada y navega derretida por un desierto de arena bordado por interregnos espejismos.

Me voy ebrio de desconsuelos hacia un destierro sin  final, sin rosas ni espinas, donde crearé un mundo a mi medida, sin  que rebullan  la mentira ni los falsos sentimientos.

Me voy a buscar el rumor del silencio, para desandar lo andado, para remover la tierra fecunda, para buscar mi cobijo eterno y enraizar nuevos avatares por nuevos caminos de vida… Y regresar con el corazón libre en una resurrección ribeteada de terciopelos rojos, como esos encendidos ocasos que dejan huellas en las noches y destapan ilusiones por las mañanas, engrandeciendo el espíritu noble.