GENEROSOS AMIGOS QUE ME SIGUEN

El Tiempo en Segorbe. Predicción

El Tiempo en Segorbe

jueves, 23 de julio de 2009

Fui al nacimiento del Tajo

Monumento al Padre Tajo

Decía Pedro de Lorenzo en su obra “Viaje de los ríos de España” sobre las fuentes del largo y caudaloso Tajo: “Es increíble que este cauce apenas dibujado, y en este caudal, mínimo, den para mil kilómetros de río; mil kilómetros largos: sólo en España, 910. En el valle se escarpan, repentinas, las márgenes”.

Estoy en el mismo paraje donde brota el naciente Tajo, en la Fuente García. En verano esta fuente puede aparecer seca, por cuyo motivo también se le denomina “La mentirosa” (dato obtenido de la web hernandezrabal). El marco es soberbio. Los pinos negrales revisten los prados y acicalan las escarpas calcáreas. Las sabinas albares y las chaparras perfuman el ambiente y escámpanse por el valle los sonidos de las esquilas de los rebaños.

Paisajes de montaña con su diversidad geográfica

En la Serranía de Albarracín el Tajo afina su rumbo entre los límites de Teruel y Cuenca, entre elevadas montañas que resguardan su vigorizante vega. Al SW álzase el techo de la Serranía de Cuenca, el pico Mogorrita, con sus 1.866 m. de altitud. Y como contrapunto, en tierras de Guadalaviar, se enriscan Los Malenes, de 1.825 m. Y en estas cumbres, entre aromas de virginal pureza, donde el silencio se acopla mayestático, se extienden las panorámicas, dominando la naturaleza los cuatro puntos cardinales.

Pinos de carácter monumental

La vega del Tajo derrocha soltura de verdes, con praderas magníficas donde se encuadran los ocres de la tierra desnuda. Pero, como digo, estoy en el origen del Tajo, que mana al lado de unas pedrizas.


La Fuente García, donde nace el río Tajo, con sus esculturas

Este nacimiento se localiza fácilmente, pues en este emergente punto, a 1.500 m. de altitud, se instalaron un grupo de estatuas de hierro sobre pedestales de cemento. La mayor representa al Padre Tajo, que se alza a 15 m. de altura. Las otras tres simbolizan las provincias ribereñas: Teruel (el torico), Cuenca (el cáliz) y Guadalajara (el caballero). Estas estatuas son obra del insigne escultor rubielano José Gonzalvo.

Vestigios en la ruta de la trashumancia

Camino a trechos el Tajo, siguiendo las rutas de la trashumancia. La ganadería fue una de las principales actividades económicas de estas sierras, además de la agricultura y la explotación forestal. Aún quedan vestigios de este patrimonio ganadero, como las parideras o “paideras”, que formaban corrales, como el de Terreras. Estos edificios tenían en su interior una zona para resguardar el ganado, con comederos a base de troncos vaciados, y espacio para los pastores, con bancos adosados a la pared y una chimenea. Otra de las edificaciones típicas es el “torruco”, que se utilizaba por los pastores como refugio para guarecerse ante las inclemencias del tiempo.

El río Tajo cerca de su nacimiento

El Tajo forma remansos en su cabecera

Sigo entre majadas y hoyas el curso del Tajo. Su cauce es estrecho, como un riachuelo. Culebrea entre verdísimos prados y pinadas. El caudal parece quieto, como reposado entre el silencio de la naturaleza. Se acrecen en las orillas los juncales, y las ranas, ante mi presencia, traspasan las láminas de cristal provocando un chasquido metálico.


Asciendo a Los Malenes desde el puerto del Portillo (1.790 m.) y me asomo al mirador homónimo. Es un punto excelente para admirar la vega del Tajo. Con un desnivel de más de cien metros la belleza de estas tierras se muestra en todo su esplendor, formando un arrebato de matices muy pintoresco y armónico, de fuerte colorido. Esta aérea atalaya domina esta amable vega, dorada por el sol. Y grandes masas forestales revisten los titanes de esta solemne geografía: el citado Mogorrita, la Muela de San Juan y el Cerro de San Felipe. Una treintena de buitres contorneaban el cielo. Coronaban el roquedal donde me hallaba y sus constantes giros transmitían fuerza y arte, dibujando contra el transparente azul sus evoluciones, figurando juegos mágicos y placenteros.

La Vega del Tajo desde El Portillo

Por Villar del Cobo y Tramacastilla sigo el curso del Guadalaviar, que se abre paso en medio de un congosto impresionante. Y dejo para otras jornadas mis encuentros con Peñablanca y el Caimodorro, el punto culminante de los Montes Universales con sus 1.935 m. de altitud. Me alzaré hacia estas cotas entre el conjuro de las majadas, de las praderas, de las tierras rojas y de los extensos bosques de pinos.

La Mogorrita, desde el mirador del Portillo

30 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

El lunes por la mañana nos quedamos impresionados cuando vimos el monumento que tiene el nacimiento del tajo,pero tristes al buscar el agua y no encontrar ni gota.
Bonita explicacion, muy bien documentada ya he aprendido algo nuevo hoy.
besos.

Abi E. dijo...

Otro de los grandes ríos, que nace con poquita agua y luego con buena alimetnación se hace grande hasta llegar a esa enorme desembocadura en Lisboa.

La primera vez que vi el nacimiento del Duero me llevé una desilusión bárbara, porque ponia un cartelito que sino... vamos que no se lo cree nadie y luego bien que bebe agua y se engorda hasta el final.

Me parece que nos tienes mal acostumbrados con este nivelon, el día que bajes un poco te lo echaremos de menos.

Fotos y todo lujo de detalles, vamos que ya no se si ire alguna vez, porque es como si la lo hubiera visto, jejejeje.

Un abrazo

Logio dijo...

Bonito paseo.

Toni Pons Barro dijo...

preciosas imagenes un lugar fantastico para pasear y fotografiar.
buen reportaje.
saludos

carlota. dijo...

Luís el "torruco" es una especie de tienda de campaña hecha de troncos? vi algunas cuando fuí y no recuerdo si eran para los pastores o para los leñadores ...

Como dice Abi, que nos estás acostumbrando mal ...
Un reportaje magnífico .

Un besote

Luis G. dijo...

A mi me pasó igual, estuve rondando por el paraje, haciendo las fotos y... el agua no apareció por ninguna parte. En el verano ocurre esta circunstancia. Aunque los alrededores son magníficos, como el precioso valle de las Salinas de Valdetablado. En el inicio de este valle nace verdaderamente el Tajo, al lado de la antigua casa de Fuente García, aunque es tan pobre el caudal que apenas nace se filtra en el suelo

Un abrazo, Mª Angeles y Jose.

Luis G. dijo...

Abi, gracias, gracias, amigo. Tus palabras son refrescantes y emotivas. Vamos, que espero seguir así, como lo haces tu, llevándonos por esos lugares tan preciosos. Y lo hacemos con mucha ilusión ¿no te parece?

Bueno, con el Tajo te llevas un chasco y más ahora en verano. Y me remito a lo que les he dicho a Mª Angeles y Jose en relación a su nacimiento. No ocurre así con los nacimientos de los demás ríos de esta zona, como el Júcar, el Cabriel y el Cuervo, que nacen formando alegres arroyos.

Un abrazo.

Luis G. dijo...

Muchas gracias, Logio.

Un abrazo.

Luis G. dijo...

Gracias, Toni, verdaderamente la vega del Tajo es preciosa y cuenta con parajes bellísimos para fotografiar. Y una vez en Peralejos de las Truchas, donde el río ya ha crecido, es donde se envalentonan los congostos y los cantiles, y por aquí iban los gancheros, como se recuerda en el libro "El río que nos lleva".

Saludos.

Luis G. dijo...

Gracias, Carlota. Pues los "torrucos" eran primitivas construcciones destinadas para refugio de los pastores. Estaban alejadas de las poblaciones y el que cito en mi entrada es el de Royofrio, en la misma vega del Tajo, que fue restaurado en el año 1990, construido todo de piedra.

Besos.

Anónimo dijo...

Hola Luis, una de mis espinitas es el Caimodorro, aunque llevo tres años pateando Bronchales y sus alrededores no ha llegado el dia de disfrutarlo, me comentan gentes de por alli que " hojo hay que pasar un vallado de reses ", nos gustaria patearlo contigo si fuera posible.
Un beso y un abrazo Mari y Jose

Pablo Marín dijo...

Imagino que no será la mejor época para visitar el nacimiento, no obstante, ya te pediré información para ir con la familia.

El del Ebro siempre tiene agua, hasta en verano ¿verdad Abi?

El otro que he ido con Raúl unas cuantas veces es el de nuestro Palancia, y todavía no lo he visto con mucha agua, apenas hasta el tobillo...

Un abrazo Luis

Pizarro dijo...

Buen seguimiento del nacimiento, y las imagenes son a cual de ella más bonitas .
SAludos.

pepsans dijo...

Menudo reportaje nos enseñas del grandioso rio Tajo, detallado de la mejor manera con tú toque especial, tendre que esperar otro momento para visitar el nacimiento.
Ahora solo me faltará su desembocadura, marcho a ver si doy con ella.
A la vuelta te lo cuento.
Una abraçada

Juan T.A. dijo...

De rios que nacen "sin agua" podemos apuntar alguno mas: El Guadalquivir, en verano no pasa de ser una pequeña charca que apenas sacia la sed de la fauna de la sierra, y pensar que es navegable desde la desembocadura hasta Sevilla deja a más de un visitante con cara de incrédulo.
No estará el río en su explendor en esta época, pero has sabido acompañarlo con un buen ramillete de fotografías.
Saludos

Luis G. dijo...

Hola, Mari y Jose, ya hablamos de ir al Caimodorro. A mi también me gustaría hacerlo juntos. La ruta que conozco parte de Orihuela del Tremedal y pasa por la Majada de las Vacas, donde puede que haya ganado, pero creo que esta zona está vallada. No obstante, os envío un correo para fijar la fecha.

Un abrazo.

Luis G. dijo...

Pues este año, Pablo, el Palancia brotaba con bastante caudal, sin embargo en el del Tajo es común el desengaño que recibes. El nacimiento más frecuentado es el del río Cuervo, es espectacular por la belleza de los parajes y de sus cascadas. Es el lugar más representativo de la serranía de Cuenca.

Un abrazo, Pablo.

Luis G. dijo...

Hola, Pizarro, fue un paseo muy entretenido por las márgenes del río, viendo, además, los hitos de la trashumancia y los excelentes miradores que dominan la espectacular vega.

Saludos.

Luis G. dijo...

Hola, Pepsans, que tengas un feliz viaje, ya nos lo contarás. Y me alegra que te guste el reportaje, la serrana belleza del entorno influye para contarla de la mejor manera.

Un abrazo.

Luis G. dijo...

Gracias, Juan, como digo la belleza del entorno es muy interesante, y cualquier ruta por estos valles se premia con un buen ramillete de fotos. Bueno, también incluimos el Guadalquivir estival, como apuntas, el río "grande en caudales" después.

Un abrazo.

carmen dijo...

Estupendo reportaje, Luis!

Muy buenas esas fotos del joven Tajo, en sus primeros recorridos. Todo un placer seguir tu narración, yo también aprendí mucho leyéndote.

Saludos!

Luis G. dijo...

Gracias, Carmen, me agrada mucho tu comentario, y creo que aprendemos todos con nuestras aportaciones, que están hechas con cariño y mucha ilusión.

Saludos¡

Begoña Sánchez dijo...

Es un placer viajar a traves de tu blog, preciosas imágenes y muy bien documentadas
Gracias una vez más
Besos

Luis G. dijo...

Me alegro que te haya gustado, la sierra de Albarracín es digna de ver.

Gracias, Begoña.

Besos.

María dijo...

Luis, una magnífica serie de fotografías, me han encantado, he disfrutado mucho de ellas, y aunque no puedo estar allí, parece que allí he estado.

Salu2.

Luis G. dijo...

Gracias, María, es un placer recibir vuestros gratísimos comentarios, que me motivan mucho. Seguiré mostrando estos reportajes veraniegos, recorriendo pueblos y paisajes.

Saludos.

Jota Ele dijo...

Caminar a través de tu blog, Luis, es una verdadera delicia.

El reportaje, como siempre, es magnífico. Yo creo que el mejor homenaje que te puedo dar es decirte que, algún día, me encantaría compartir tus marchas y gozar del paisaje contigo.

Sí. Quizás algún día de éstos.

Un abrazo.

Luis G. dijo...

Gracias de corazón, Jota Ele. Precioso testimonio de amistad me dedicas y estaré muy contento de enseñarte estas tierras de Teruel, que quedan tan cerca de mi ciudad, que también es impresionante con su riqueza patrimonial.

Para volver, como tantos y tantos rincones de España.

Un abrazo.

Juan Carlos dijo...

Precioso lugar, uno más para el archivo de sitios a visitar pronto.

Saludos.

Luis G. dijo...

Hola, Juan Carlos, una buena alternativa viajera es visitar estos hermosos espacios naturales de la sierra de Albarracín, incluyendo la propia ciudad, una joya.

Saludos.