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El Tiempo en Segorbe. Predicción

El Tiempo en Segorbe

martes, 6 de diciembre de 2011

Escucho una melodía...

 

… o me parece escucharla mientras  camino. La mañana es templada, el sol alza su supremacía luminosa sobre la tierra. Sobre esa tierra que piso donde aflora la savia ancestral, donde las manos del campesino dejaron su huella, su impronta en las lejanas décadas.

Sigo escuchando la melodía.  Son “Sonidos de ternura” que alegran mis pensamientos. Son  como un soplo tonificante que se cuelga en la tierra limpia, donde brotó el trigo y creció el almendro.

Camino en busca de la poesía. Quiero hacer escaladas por los pentagramas del olvido. Donde el azul abrazó sueños y aventuras.

Me adentro en las masías. Esta vez mis ojos viajan por la honda melancolía de unas piedras venerables y olvidadas, de una arquitectura rural que acunó afanes y sueños altos.

Soy testigo del silencio. Un silencio embriagador que suena como un violín de esperanza. La mirada se aviva como mi alegría lírica. No estoy triste por lo que veo. Me parece oír balidos de ovejas, el canto de un gallo, el ladrido de un perro, el zureo de palomas campesinas… Pero no, todo está quieto en estas masías que visito. Pero es una quietud que me llena, que penetra por los senderos de mi corazón, que emociona, como el abrazo del amigo, conmovido por la noble lucha de estos edificios expuestos a las penumbras del olvido.

Suena la música nuevamente mientras me marcho. Mis pasos dejan su huella sobre la tierra del camino,  acuñando vida momentánea. Y el silencio me mira hasta que…  desaparezco.













domingo, 4 de diciembre de 2011

Y en la sierra de El Toro subimos al Baile



Nuevamente nuestro grupo acudió a la sierra de El Toro. Otra ruta que desarrollamos por las recias soledades de esta hermosa sierra, mirador con garbo de la comarca del Alto Palancia.

Las muecas del frío mañanero nos hicieron encauzar la marcha bien tapadicos. Alumbró el nuevo día con un cielo casi encapotado, pero que a menudo que avanzaba la mañana el sol hizo su aparición y la temperatura resultó agradabilísima.

El rostro de la sierra se arrimó a nosotros, en forma de densos e impenetrables bosques de carrascas, entre otras especies vegetales, como sabinas y enebros y lunares de pinos oscuros. Seguimos el rastro de un buen sendero marcado como PR. Senderos y caminos nos encarrilaron el recorrido hacia el collado Beltrán.

Descenso hacia la rambla de las Maricas. Caminamos por su lecho. Nuestras pisadas sonaban como dulces vuelos. Delicia en las charlas y en las miradas, encuadradas en el paisaje, que pausaban el itinerario.

Apareció en nuestro recorrido el corral de la Canaleta. Otra pausa para contemplar sabinas centenarias, que parecen que jueguen al coro en este verdoso umbral del cerro del Baile, nuestro objetivo.

Cerca del corral dimos buena cuenta de los almuerzos. Y como somos tan esmerados en lo que nos gusta, llámase vinillo, papas, almendricas, chocolatitos, cafecitos y demás “itos”, quedamos muy felices del delicioso epicúreo.

Las sabinas tejían encajes de dulces aromas. Subíamos con placer hacia el reino de los miradores excelsos, donde las vistas se amplían como el sol en su cénit. La grandeza de la sierra se ofrecía a medida que íbamos ganando altura. Ramilletes de sabinas rastreras tapizaban el suelo. Formaban la típica imagen de una piel de leopardo. La sierra era como una galatea de ojos grises iluminando nuestros pasos.

Y llegamos al vértice geodésico del Baile  (1.534 m.). Nos rodeó un ambiente de galas serranas. Uno se queda esclavo de la belleza del paisaje, uniformado de amplias y desbordantes perspectivas, adormecidas bajo la caricia del cielo, mientras nuestros ojos hilaban notas de alegría.

En el descenso hacia la población de El Toro saboreamos otra vez las mieles del senderismo. Nuestros pasos orlaron de dicha las blancas sendas. Y en el acogedor restaurante Los Abriles celebramos nuevamente una suculenta comida. Era la cita con la gastronomía trufera. Por el cálido ambiente del local se mostraba la cabalgata de nuestra alegría, de amigos que son felices en tan felices encuentros.

Datos de la ruta:

Distancia: 14,600 kms.
Tiempo de marcha: 3,55 h.
Desnivel: 715 m.

Senderistas: Merche, Rafa, Carmen, Pilar, Angel, Mª José, Vicente,  Mila, José Mª, Juan, Martín, Manolo, Rafael y Luis.

Incorporados a la comida: Elvira, Pura y Vicente.












viernes, 2 de diciembre de 2011

Concurso




AMIG@S, en el concurso de Canal 9 “Somriu tardor”, he quedado el 2º clasificado. Gracias a vosotr@s he conseguido este honroso puesto. No está nada mal de 75 concursantes. Así que, como nobleza obliga, GRACIAS a tod@s los que me habéis votado. Si  en el 2012 se convoca nuevamente, participaré. Vuestro aliento será mi fiel apoyo.

Mi enhorabuena al ganador, Juan Carlos Moreno, de Burriana.

Abrazos.